Cómo repartir los suministros en un piso compartido
Actualizada el 4 de octubre de 2026
En los pisos alquilados por habitaciones, los suministros son la fuente de conflicto más habitual: facturas bimestrales, inquilinos que entran y salen a mitad de periodo y compañeros que gastan muy distinto. Elegir un método claro y ponerlo por escrito en el contrato evita casi todas las discusiones.
Opción 1: suministros incluidos en la renta
El propietario paga las facturas y cobra una renta cerrada.
- Ventajas: cero cálculos, el inquilino sabe exactamente lo que paga.
- Inconvenientes: el propietario asume el riesgo de un consumo alto o de una subida de precios. Conviene fijar un límite razonable de consumo en el contrato.
Opción 2: repartir cada factura
El propietario paga y repercute a cada inquilino su parte de cada factura. Los criterios más habituales son:
- A partes iguales por habitación: cada habitación paga lo mismo. Sencillo, pero injusto si en una habitación viven dos personas.
- Por persona: se divide entre el número de ocupantes. Más justo cuando hay habitaciones dobles.
- Por contador individual: solo es viable si cada habitación tiene su propio contador (por ejemplo, de calefacción).
Cuando alguien entra o sale a mitad de periodo
Una factura de luz suele cubrir uno o dos meses. Si un inquilino se fue a mitad, lo justo es prorratear por días: cada uno paga la parte proporcional a los días que vivió en el piso dentro del periodo de la factura.
Ejemplo: factura de 120 € de 60 días, tres habitaciones. Dos inquilinos estuvieron los 60 días y el tercero solo 30. Se suman los días de todos (60 + 60 + 30 = 150) y cada día cuesta 120 € / 150 = 0,80 €. Los dos primeros pagan 48 € cada uno y el tercero 24 €.
Ponlo en el contrato
El contrato debe indicar qué suministros paga el inquilino, con qué criterio se reparten y cuándo se cobran (por ejemplo, junto con la renta del mes siguiente a recibir la factura). Puedes partir de nuestro modelo de contrato de habitación.
Transparencia: enseña la factura
Envía a cada inquilino el importe que le toca junto con una copia de la factura del proveedor y el cálculo. Es la mejor forma de evitar desconfianza.
¿Cómo se declara en el IRPF?
Si eres tú quien paga las facturas y se las repercutes a los inquilinos, lo que cobras por suministros cuenta como ingreso del alquiler y las facturas como gasto deducible. Si los suministros están a nombre del inquilino y los paga él directamente, no aparecen en tu declaración. Puedes hacer números con la calculadora del IRPF del alquiler.
Esta guía es informativa y no sustituye el asesoramiento profesional.